Je te veux - Erik satie
He comprendido tu angustia,
amado mío.
Y cedo a tus deseos,
Has de mí tu dueña,
Alejemos la prudencia.
Ya no más angustias,
Aspiro al instante precioso
en el que seamos felices,
Yo te deseo.
No tengo más pesares
y sólo un anhelo
estar cerca de ti, muy cerca,
vivir toda mi vida contigo.
Que mi corazón sea tuyo y tus labios míos
que tu cuerpo sea mío y toda mi carne tuya.
Si, veo en tus ojos
la divina promesa
Que tu corazón amoroso
venga a buscar mi caricia
Abrazados para siempre,
Quemados por la misma flama
En sueños de amor,
cambiaremos nuestras almas.
He comprendido tu angustia,
amado mío
y cedo a tus deseos
Has de mi tu dueña
Alejemos la prudencia,
Ya no más pesares,
Aspiro al instante precioso
en el que seamos felices
Yo te deseo.
Dolor común
Cállate, corazón, son tus pesares
de los que no deben decirse, deja
se pudran en tu seno; si te aqueja
un dolor de ti solo no acíbares
a los demás la paz de sus hogares
con importuno grito. Esa tu queja,
siendo egoísta como es, refleja
tu vanidad no más. Nunca separes
tu dolor del común dolor humano,
busca el íntimo aquel en que radica
la hermandad que te liga con tu hermano,
el que agranda la mente y no la achica;
solitario y carnal es siempre vano;
sólo el dolor común nos santifica.
M. de Unamuno






